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Reparación de persianas en Madrid

Reparamos persianas enrollables de cinta, manivela y motor en Madrid capital y los municipios de alrededor: cintas rotas, recogedores que no recogen, lamas combadas o descolgadas, motores que no responden y cierres metálicos de local. Abrimos el cajón, vemos qué pieza falla y te damos el precio por escrito antes de tocar nada.

4,8 en Google · 16 reseñas
Operario con gorra azul y peto atornillando con un taladro en la esquina superior de una ventana de aluminio, bajo el cajón de la persiana

24 h

Atención los 7 días para persianas atascadas o cierres que no bajan.

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24 h
Atención los 7 días para persianas atascadas o cierres que no bajan.
Por escrito
Presupuesto con el cajón abierto, antes de cambiar ninguna pieza.
4 trabajos
Cinta y recogedor, motor, lamas y cierres metálicos en la misma visita.

¿Te suena alguna de estas?

  • La persiana baja sola o no se queda a media altura.
  • Se atasca a mitad de recorrido y hay que forzar la cinta.
  • Las lamas se han salido de la guía o cuelgan por un lado.
  • Sube ladeada, con un extremo más alto que el otro.
  • La lama de abajo se ha metido dentro del cajón.
  • Se oye un golpe o un roce dentro del cajón al subirla.
  • El paño se ha soltado del eje y ya no sube.

Qué pieza falla, según lo que hace

Casi todas las persianas enrollables de Madrid comparten el mismo esqueleto. Pulsa una pieza para ver qué hace y cómo falla.

Paño de lamas

Las lamas enganchadas entre sí. PVC, aluminio con espuma o aluminio extrusionado.

Cuando falla: Con muchas horas de sol, las de PVC se comban y rozan en la guía.

Cambio de lamas de persiana

¿Por qué se atasca o sube torcida una persiana?

Una persiana que se atasca o sube ladeada casi siempre tiene una guía torcida o una lama que roza. Las guías se doblan por un golpe, por forzar la cinta cuando el paño está trabado o por la dilatación del perfil en una fachada que se calienta mucho. Basta un pequeño desvío para que las lamas entren mal, frenen a mitad de recorrido y el paño suba con un lado más alto que el otro. También influye el estado del propio paño: una lama combada o partida se engancha siempre en el mismo punto. Lo primero es no tirar con fuerza, porque así se descuelgan más lamas o se parte la cinta. En la visita revisamos las dos guías en toda su altura y enderezamos o sustituimos la que esté dañada. Si quieres entender las causas antes de llamar, lo explicamos en la guía sobre persianas torcidas o que bajan solas.

Lamas descolgadas: el enganche al eje o los topes de la lama final

Cuando las lamas cuelgan por un lado o el paño se suelta, el fallo suele estar arriba, en las cintas o flejes que unen el paño al eje. Con el uso esas piezas se rompen o se desenganchan, y el paño queda sujeto de un solo punto o cae dentro del cajón. El otro caso típico está abajo: la lama final ha perdido los topes que la frenan contra el cajón y, al subir del todo, el paño entero se mete dentro y ya no baja. En los dos casos hay que abrir el cajón, sacar el paño de las guías si hace falta y volver a fijarlo al eje con enganches nuevos, o reponer los topes. Si alguna lama intermedia se ha partido al descolgarse, se cambia en ese momento para que el paño vuelva a deslizar sin enganchones. Aprovechamos para comprobar que el eje gira centrado y que sus soportes están firmes.

Si la persiana baja sola, el fallo suele estar en el recogedor

Una persiana que no se queda a media altura y cae poco a poco tiene casi siempre un recogedor que ya no retiene. El recogedor lleva un muelle y un freno que sujetan la cinta; cuando el muelle pierde fuerza o el freno se desgasta, el peso del paño gana y la persiana baja sola. Si tu persiana se sube con manivela, el fallo suele estar en la caja de engranajes del mecanismo, que ha dejado de bloquear. En las de cinta, cuando el muelle ya no tiene fuerza lo sensato es cambiar el recogedor entero en lugar de intentar tensarlo: ese arreglo dura poco y el muelle guarda tensión suficiente para hacer daño al manipularlo. Si además la cinta está deshilachada, conviene cambiar las dos piezas a la vez. Tienes el detalle en cambio de cinta y recogedor, donde también explicamos cuándo tiene sentido pasar a manivela.

Reparar o cambiar piezas: qué miramos antes de decidir

Lo que decide entre reparar y sustituir es el estado del eje, las guías y el paño, no la antigüedad de la persiana. Un eje recto con soportes firmes, unas guías rectas y un paño sin lamas deformadas se reparan casi siempre cambiando solo la pieza que falla. Cuando varias lamas están combadas por el sol, el arreglo pasa por el cambio de lamas o del paño completo, porque enderezar guías no sirve de nada si el paño sigue rozando. Si el eje está doblado o picado, se sustituye, y ese es buen momento para plantearse un eje preparado para motor. Muchas personas aprovechan la reparación para motorizar la persiana y dejar de tirar de la cinta a diario. Te lo explicamos con el cajón abierto y en el presupuesto por escrito va cada opción por separado, para que decidas con la información delante.

Qué notas, qué suele fallar y qué se hace

Qué notasCausa más habitualQué se hace
Baja sola o no se queda a media alturaRecogedor con el muelle o el freno gastado; en manivela, la caja de engranajesCambio del recogedor o del mecanismo de manivela
Sube ladeada o se atascaGuía torcida o lama que rozaEnderezar o sustituir la guía y cambiar las lamas dañadas
Lamas colgando por un ladoCintas o flejes de enganche al eje rotosAbrir el cajón y fijar el paño al eje con enganches nuevos
La lama de abajo se ha metido en el cajónLama final sin topesSacar el paño y reponer los topes
Golpe o roce dentro del cajónEje descentrado o soporte sueltoFijar soportes y sustituir el eje si está doblado

Es la causa más frecuente, no un diagnóstico: se confirma con el cajón abierto.

Cinta y recogedor

Cambio de cinta y recogedor

Cambiamos cintas rotas o deshilachadas y recogedores que ya no enrollan, tanto empotrados en la pared como de superficie. Para soltar la cinta del eje casi siempre hay que abrir el cajón, así que lo revisamos entero y te damos presupuesto por escrito antes de empezar.

Hueco de recogedor empotrado abierto en una pared blanca, con la pieza negra de la cinta a la vista y el yeso picado alrededor
  • La cinta está deshilachada por un borde o tiene hilos sueltos.
  • La cinta se ha partido y la persiana se ha quedado bajada.
  • El recogedor no enrolla la cinta y esta queda colgando.
  • Tienes que acompañar la cinta con la mano para que entre.
  • La persiana baja sola aunque sueltes la cinta con cuidado.
  • La tapa del recogedor empotrado está suelta o rota.

¿Por qué se deshilacha la cinta de la persiana?

La cinta se deshilacha por el roce, casi siempre en dos puntos: la guía de entrada, esa pieza por la que la cinta sale del muro junto a la ventana, y la polea del eje dentro del cajón. Si la guía de entrada está torcida, rota o descentrada respecto al recogedor, la cinta entra de lado y va perdiendo hilos por un borde. Si la cinta no se enrolla centrada en la polea, se frota contra su pestaña en cada subida. Por eso cambiar solo la cinta no basta: si el punto de roce sigue ahí, la nueva acabará igual. En la visita buscamos dónde roza, corregimos la guía de entrada o la sustituimos y comprobamos que la cinta sube recta. Si se te ha partido y quieres saber qué hacer mientras tanto, lo contamos en la guía sobre la cinta de persiana rota.

Cambiar la cinta obliga casi siempre a abrir el cajón

La cinta va enganchada arriba, a la polea del eje, y abajo, al recogedor. Para cambiarla hay que soltarla de los dos extremos, y el de arriba solo es accesible desde el cajón. El trabajo empieza por subir el paño y sujetarlo para que no caiga mientras la polea queda libre. Después se retira la cinta vieja, se engancha la nueva a la polea, se le dan las vueltas necesarias con la persiana bajada del todo y se fija al recogedor con la tensión correcta. El ancho de la cinta tiene que coincidir con el de la guía de entrada y el del recogedor; si no, roza desde el primer día. Con el cajón abierto aprovechamos para revisar el eje, los enganches del paño y la tapa, porque es el momento en el que todo está a mano. Si aparece otra avería, la verás separada en el presupuesto.

El recogedor falla por el muelle y se cambia entero

Cuando la cinta no se recoge o la persiana baja sola, el culpable suele ser el muelle del recogedor, que ha perdido fuerza. El muelle va dentro de una carcasa junto con el freno y la bobina, y cuando se cansa lo sensato es cambiar el recogedor completo: tensarlo o abrirlo es un arreglo que dura poco y tiene riesgo. Hay dos tipos. El empotrado va metido en una caja dentro del muro, con una tapa frontal; es el más habitual en pisos. El de superficie se atornilla a la pared o al marco y queda a la vista. Si la caja empotrada tiene una medida que ya no se fabrica, se busca un modelo que encaje, se adapta el hueco o se coloca uno de superficie. Si ves que la persiana además se atasca, revisa también la reparación de persianas, porque un paño trabado cansa antes el muelle.

¿Seguir con cinta o pasar a manivela o motor?

La cinta funciona bien en persianas de tamaño medio y paño ligero. Cuando la cinta se rompe una y otra vez, el paño es de aluminio y pesa, o en casa hay alguien con poca fuerza en las manos, conviene pensar en otra forma de subirla. La manivela mueve el eje con una caja de engranajes y no depende de un muelle; a cambio hay que pasar la varilla a través del muro o del marco y el hueco del recogedor deja de usarse y se tapa. La otra salida es el motor, que va dentro del eje y se maneja con pulsador o mando; en ese caso el hueco del recogedor se aprovecha para el pulsador o se tapa y queda listo para pintar. Te explicamos esa opción en motorización de persianas. En la visita valoramos las tres alternativas con el cajón abierto.

Persianas eléctricas

Reparación de persianas eléctricas

Reparamos persianas motorizadas que no responden, hacen ruido sin moverse, se paran a mitad o no hacen caso al mando. Comprobamos por orden la alimentación, el interruptor o el receptor, el final de carrera, el paño y el motor, y te damos presupuesto por escrito antes de cambiar nada.

Destornillador fino ajustando los tornillos de final de carrera en la cabeza de un motor tubular dentro del cajón de una persiana
  • Pulsas y la persiana no hace nada, ni siquiera ruido.
  • El motor suena pero el paño no sube.
  • Responde al interruptor de pared pero no al mando.
  • Se para antes de llegar arriba o no cierra del todo.
  • Sube y baja a tirones o con golpes dentro del cajón.
  • Dejó de funcionar después de un corte de luz.

Antes de avisar: diferencial, interruptor y pilas del mando

Cuando una persiana eléctrica deja de responder, lo primero es descartar lo sencillo. Mira en el cuadro si ha saltado el diferencial o el magnetotérmico de esa zona de la casa. Si la persiana tiene mando, cambia las pilas y prueba desde cerca. Si tiene interruptor de pared, comprueba si otras persianas del mismo circuito funcionan. Con esas tres pruebas ya se separa un fallo de alimentación de uno del mando o del motor. Lo que no conviene es desmontar el interruptor ni tocar cables: la línea va a 230 V y ese trabajo lo hace un profesional con el circuito sin tensión. Si al pulsar salta el diferencial, no lo rearmes una y otra vez; déjalo bajado y cuéntanoslo al pedir la visita. Tienes el recorrido completo de comprobaciones en la guía sobre la persiana eléctrica que no sube.

Si el motor suena pero la persiana no se mueve

Un motor que zumba sin mover el paño apunta a tres causas, y conviene no insistir con el pulsador mientras se averigua cuál es. La primera es el final de carrera: el motor cree que ya ha llegado arriba o abajo y no arranca en ese sentido. La segunda, un paño bloqueado: lamas de PVC combadas por el calor o una guía torcida que frenan el recorrido y hacen que el motor fuerce sin avanzar. La tercera, un motor que ha perdido fuerza y ya no levanta el peso del paño. Insistir con el paño trabado calienta el motor, puede activar su protección térmica y acaba descolgando lamas o dañando el eje. En la visita abrimos el cajón y probamos el motor con el paño libre para saber si el problema es eléctrico o mecánico. Si son las lamas, la solución pasa por el cambio de lamas antes de tocar el motor.

Mando, receptor y programación que se pierde

Cuando la persiana funciona con el interruptor pero no con el mando, el problema está en la parte de radio. El receptor puede ir integrado en el motor o en una pequeña caja junto al cajón o el interruptor, y a veces pierde la memoria de los mandos tras un corte de luz o una manipulación. En ese caso basta con volver a emparejar el mando con el procedimiento del receptor. Si el receptor ha dejado de funcionar, se sustituye por uno compatible con el motor y se programan de nuevo mandos y horarios. También fallan los interruptores de pared, que con el uso diario pierden contacto y dejan la persiana muda en un sentido. Y hay programadores horarios que siguen subiendo y bajando a una hora que ya no quieres porque nadie cambió el horario. Revisamos todo el conjunto y te dejamos los mandos, los grupos y los horarios configurados como los necesites.

¿Se repara el motor o hay que sustituirlo?

El motor tubular va dentro del eje, así que para verlo hay que abrir el cajón y, a menudo, sacar el eje de sus soportes. Antes de decidir, comprobamos que le llega tensión, que el final de carrera está bien ajustado y que el paño se mueve libre a mano con el motor desacoplado. Si todo eso está bien y el motor no arranca o no tiene fuerza, lo razonable es sustituirlo por uno compatible con el diámetro del eje y con fuerza suficiente para el peso del paño. Si el eje está dañado o su medida no admite un motor adecuado, se cambia por uno preparado para motor. El cajón, las guías y el paño se aprovechan si están sanos. Cuando la persiana tiene además problemas mecánicos, como enganches rotos o guías torcidas, se resuelven en la misma intervención, igual que en la reparación de persianas manuales.

Cambio de lamas

Cambio de lamas de persiana

Sustituimos lamas de PVC combadas, abombadas o rotas, o el paño completo cuando el daño está repartido. En fachadas muy expuestas al sol proponemos pasar a lama de aluminio con relleno de espuma aislante, más estable con el calor. Revisamos paño, eje y guías y te damos presupuesto por escrito.

Manos de un técnico metiendo de lado una lama nueva de PVC en el paño de una persiana, con lamas viejas amarillentas y rajadas sobre una lona en el suelo
  • Las lamas se ven onduladas o abombadas por el centro.
  • La persiana se engancha siempre a la misma altura.
  • Hay lamas partidas o con los extremos rotos.
  • El paño se ha decolorado y cruje al enrollarse.
  • Entre las lamas pasan rendijas de luz que antes no había.
  • La fachada recibe sol directo buena parte de la tarde.

¿Por qué se comban las lamas de PVC?

Las lamas de PVC se comban por el calor acumulado. Con sol directo y muchas horas de exposición, el material se ablanda lo suficiente para abombarse o curvarse, y al enfriarse ya no recupera su forma. Pasa sobre todo en colores oscuros, que se calientan más, y en fachadas a sur y poniente, donde la persiana está bajada justo cuando el sol pega de lleno. Una lama combada deja de deslizar recta: roza en la guía, se engancha siempre a la misma altura y obliga a tirar de la cinta o a forzar el motor. Con el tiempo, ese roce tuerce la guía o descuelga otras lamas. Por eso no conviene esperar a que la persiana deje de bajar. Si quieres reconocer el problema en tu ventana y saber qué hacer mientras tanto, lo explicamos en la guía sobre lamas de PVC deformadas por el calor.

Cambiar unas lamas sueltas o el paño completo

Cuando el daño está localizado, por un golpe o unas pocas lamas partidas, se sustituyen solo esas lamas por otras del mismo perfil. Se saca el paño por el cajón hasta llegar a la zona dañada, se deslizan las lamas nuevas y se vuelve a montar. Cuando hay varias lamas combadas repartidas por el paño, cambiar solo algunas suele ser un arreglo que dura poco: las que quedan han sufrido el mismo sol y seguirán deformándose. En ese caso lo razonable es cambiar el paño completo. También influye el color: un paño que lleva tiempo al sol se ha decolorado, y las lamas nuevas pueden notarse. En cualquier caso se revisa la lama final, la de abajo, con sus topes, y los enganches que unen el paño al eje, porque suelen estar tan gastados como las lamas. En el presupuesto por escrito te separamos las dos opciones.

Aluminio con espuma: cuándo compensa el cambio de material

La lama de aluminio con relleno de espuma aislante es aluminio perfilado con poliuretano dentro. Es más rígida y mucho más estable con el calor que el PVC, así que en fachadas muy expuestas deja de combarse. A cambio pesa algo más, y eso tiene consecuencias: hay que comprobar que el eje y el recogedor aguantan el nuevo paño, y en persianas grandes conviene valorar un motor en lugar de la cinta. Te lo explicamos en motorización de persianas. En fachadas con sombra, a norte o a patio, el PVC sigue siendo una opción válida y no hace falta cambiar de material. La decisión depende de la orientación de cada ventana, no de la casa entera: es habitual combinar aluminio en la fachada soleada y PVC en la de sombra. Comparamos los dos materiales con más detalle en la guía aluminio o PVC para persianas en Madrid.

Qué más se revisa al cambiar el paño

Un paño nuevo sobre guías torcidas vuelve a rozar, así que al cambiar lamas revisamos el conjunto. Las guías se tuercen por golpes y por la dilatación del perfil con el calor; si están dobladas, se enderezan o se sustituyen. El eje tiene que girar recto y sus soportes estar firmes, sobre todo si el paño nuevo pesa más. Los enganches al eje se cambian con el paño. Si la persiana es de cinta, miramos la cinta y el recogedor, que llevan tiempo trabajando con un paño que rozaba. Y antes de elegir color o modelo, un apunte: si la fachada pertenece a una comunidad, conviene revisar los estatutos o consultarlo con la comunidad antes de cambiar color o modelo. Te dejamos por escrito qué se cambia y qué se aprovecha, y al terminar comprobamos que la persiana sube y baja sin roces en todo el recorrido.

PVC, aluminio con espuma o aluminio extrusionado

MaterialCuándo encajaQué hace faltaA tener en cuenta
Lama de PVCFachadas con sombra o poco sol directo; persianas de cinta de tamaño medioPaño ligero; sirven el eje y el recogedor habitualesCon sol directo durante muchas horas puede combarse, sobre todo en colores oscuros
Aluminio con relleno de espumaFachadas a sur y poniente, ventanas grandes y persianas de uso diario en veranoComprobar que eje y recogedor aguantan algo más de peso; valorar motor en paños grandesMás rígida y estable con el calor que el PVC; la espuma aporta aislamiento
Aluminio extrusionadoBajos y ventanas accesibles desde la calle, cuando se busca seguridadEje, soportes y guías adecuados al peso; en paños grandes, motor o manivelaEs la lama más resistente y la más pesada; se trata como persiana de seguridad

Los colores claros se calientan menos al sol que los oscuros. En fachada de comunidad, conviene revisar los estatutos o consultarlo con la comunidad antes de cambiar color o modelo.

Seguridad y cierres

Persianas de seguridad y cierres metálicos

Instalamos y reparamos cierres enrollables de lamas metálicas para locales, de muelles o motorizados, y persianas de seguridad para viviendas en planta baja con lama de aluminio extrusionado y bloqueo anti-palanca. Vemos el cierre o el hueco en la visita y te damos presupuesto por escrito.

Cierre metálico enrollable verde con puerta peatonal integrada y franja superior microperforada en un bajo comercial a pie de acera
  • El cierre del local pesa cada vez más al subirlo.
  • El cierre baja de golpe o no se queda arriba.
  • El motor del cierre hace ruido pero no levanta.
  • Hay lamas abolladas que rozan o se traban en la guía.
  • Quieres que el escaparate se vea con el local cerrado.
  • Vives en un bajo y tu persiana se puede levantar desde fuera.

Cierres de local: ciego, microperforado o de malla

Un cierre enrollable de local es un paño de lamas metálicas que se enrolla en un eje sobre la puerta o el escaparate y corre por dos guías laterales. Hay tres tipos según lo que quieras que se vea con el local cerrado. El cierre ciego tapa por completo: no deja pasar luz ni vista y es el habitual en almacenes y locales sin escaparate. El microperforado lleva lamas con pequeñas perforaciones que dejan ver el escaparate iluminado de cerca y pasar algo de aire, sin perder el aspecto de cierre continuo. El cierre de malla o de tubo está formado por tubos o eslabones unidos y deja ver casi todo el interior, útil en escaparates amplios o donde hace falta ventilación. Los tres se pueden montar con muelles o con motor. Elegir entre ellos depende del uso del local, del escaparate y de si necesitas ventilar con el cierre bajado.

Cierres de muelles y cierres motorizados

Un cierre manual se sube con ayuda de muelles alojados en el eje, que compensan el peso del paño. Cuando los muelles pierden tensión, el cierre pesa cada vez más al subirlo, no se queda arriba o baja de golpe. Se pueden reequilibrar o sustituir, pero es un trabajo con riesgo: los muelles guardan mucha energía y no deben soltarse sin la herramienta adecuada. Si el cierre baja solo, conviene no usarlo hasta revisarlo. En un cierre motorizado, el motor mueve el eje y se maneja con pulsador, llave o mando. Las averías típicas son el final de carrera desajustado, el paño trabado por lamas abolladas o guías dobladas y el motor sin fuerza, la misma lógica de diagnóstico que en la reparación de persianas eléctricas. Un cierre de muelles se puede motorizar en la mayoría de los casos, y conviene que tenga un sistema para moverlo a mano si falta la corriente.

Persiana de seguridad para viviendas en planta baja

En un bajo o en una ventana accesible desde la calle o el jardín, una persiana de PVC o de aluminio perfilado se puede forzar desde fuera. La persiana de seguridad cambia tres cosas. Usa lama de aluminio extrusionado, más gruesa y resistente a golpes y a la palanca. Lleva un bloqueo anti-palanca que impide levantar el paño desde abajo cuando está cerrada. Y monta guías y lama final reforzadas, para que el paño no se salga del carril al empujarlo. El resultado dificulta mucho el acceso sin cambiar el aspecto de la fachada tanto como una reja. A cambio, el paño pesa bastante más que uno normal, así que suele instalarse con manivela o con motor, como explicamos en motorización de persianas. Hay que comprobar además que el cajón tiene espacio para un rollo más grueso y que el eje y sus soportes aguantan el peso.

Reparar lamas, guías y cerraduras del cierre

No todas las averías de un cierre obligan a cambiarlo. Las lamas abolladas por un golpe se sustituyen por tramos del mismo perfil, sin cambiar el paño entero. Las guías torcidas, algo frecuente por golpes de carga y descarga o de un vehículo, se enderezan o se cambian, porque una guía doblada hace que el paño se trabe y fuerza muelles o motor. La lama final que apoya en el suelo sufre mucho y se cambia cuando está deformada o ya no cierra contra la cerradura. Las cerraduras y pasadores se ajustan o se sustituyen cuando el pestillo ya no encaja en su alojamiento. Cuando el paño está deteriorado en muchos puntos o el cierre es muy antiguo, puede compensar un cierre nuevo; en ese caso también puedes valorar el tipo de lama, como cuando se plantea la instalación de persianas a medida. Te lo dejamos todo desglosado por escrito.

Cierre ciego, microperforado o de malla

Tipo de cierreCuándo encajaQué hace faltaA tener en cuenta
CiegoAlmacenes, locales sin escaparate o cuando no se quiere ver el interiorLama metálica sin perforar, con eje, muelles o motor y guías acordes al pesoNo deja pasar luz ni vista; es el más cerrado y el que menos ventila
MicroperforadoComercios que quieren mostrar el escaparate iluminado con el local cerradoLama con pequeñas perforaciones; mismo sistema de eje y guías que el ciegoDeja ver el interior de cerca y pasar algo de aire; se ve menos que con malla
Malla o tuboEscaparates amplios y locales que necesitan ventilación con el cierre bajadoPaño de tubos o eslabones unidos y guías adaptadas a ese pañoMáxima visibilidad y ventilación; deja pasar polvo y hojas hasta el cristal

Los tres tipos pueden ir con muelles o con motor; en cierres grandes o de uso diario, el motor ahorra mucho esfuerzo.

Reseñas de Google

Opiniones sobre reparación de persianas

4,816 reseñas

Ficha de Google de Tu Persiana Madrid, consultada el 22 de octubre de 2026.

  • «Arreglo la persiana del dormitorio, me cambio la cinta y el recogedor al momento aquí en Madrid centro. Servicio excelente.»
    Elena S.Google ·
  • «Llevaba 2 meses con la persiana del salón rota porque varias empresas de reparación me daban largas. Ayer llamé a esta empresa y hoy mismo tengo la persiana arreglada.»
    Iván C.Google ·
  • «Rápido, profesional y eficaz. Lo llamé para un arreglo de una persana motorizada de grandes dimensiones 2,5m ancho x 2,3m de alto. Reparada en el mismo día!!»
    MugsGoogle ·
  • «Excelente servicio. Teníamos la persiana rota y en menos de 4 días nos la reemplazaron. Fueron rápidos y eficaces. Muy contentos con el servicio y con la reparación.»
    Ysabel R.Google ·
  • «Muy recomendable. Llamamos por la mañana y por la tarde ya teníamos arreglada una persiana con cajón exterior. Precio razonable! Los trabajadores Alfredo y Javier un encanto. Muy buena experiencia.»
    Daiana C.Google ·
  • «En la misma tarde arregló la persiana. Trabajo rápido, bien hecho y a buen precio. 100% recomendable.»
    Angelica B.Google ·
  • «un profesional como la copa de un pino, dejo la persiana metalica arreglada al momento, no solo eso sino que vino de urgencia a poder solucionarme»
    LIL M.Google ·
  • «Buena relacion calidad precio, tecnicos muy bien preparados y cualificados.»
    Pablo C.Google ·
  • «Muy contento con el servicio. Gran profesionalidad. Mano de obra cualificada, técnicos atentos , puntuales y cumplidores con lo dicho. Precio inmejorable.»
    Diana L.Google ·
  • «SUPER PROFESIONAL!! Desde el presupuesto, buen precio, las transparentes condiciones por escrito, la puntualidad en la llegada y en el tiempo de trabajo, la amabilidad del trato, el cuidado en los trabajos»
    Kevin F.Google ·
  • «Profesionales y rápidos. Muy buen trabajo»
    Patricia N.Google ·
  • «Muy pofesionales, nos pusieron un motor en una persiana existente y todo ha ido perfecto. Muy recomendable.»
    Miguel E.Google ·

Persianas que trabajan todo el verano

En Madrid la persiana no es un adorno: en verano se sube y se baja a diario para frenar el sol de la tarde, y ese uso continuo desgasta cintas, recogedores y enganches antes que en climas más suaves. Las fachadas a sur y poniente suman calor al paño y a las guías, que se dilatan y acaban rozando. En invierno llegan las heladas y un cajón mal cerrado se nota en la habitación, así que conviene revisar la tapa y su sellado cuando se abre para reparar. El tipo de vivienda también cuenta: en los bloques de los años sesenta y setenta abundan las persianas de cinta con recogedor empotrado, y en los chalets los paños grandes cargan mucho peso sobre el eje y sus soportes.

Reparación de persianas en Madrid, paso a paso

  1. 01

    Visita concertada

    Nos llamas o nos dejas el formulario indicando cómo se sube la persiana y qué hace. Acordamos contigo el día y la hora para verla.

  2. 02

    Cajón abierto y guías revisadas

    Abrimos la tapa del cajón, comprobamos eje, enganches, topes y recogedor, y seguimos las guías de arriba abajo con la persiana en movimiento.

  3. 03

    Presupuesto por escrito

    Te explicamos qué pieza falla y te dejamos el presupuesto por escrito, con la reparación separada de cualquier mejora opcional.

  4. 04

    Reparación y prueba de recorrido

    Hacemos el arreglo, subimos y bajamos la persiana varias veces hasta que recorre recta y se queda a media altura, y te damos la garantía del trabajo por escrito.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre reparación de persianas

¿Atendéis urgencias de persianas en Madrid?

Sí. Atendemos las 24 horas, los 7 días de la semana, persianas atascadas a media altura, cierres de local que no bajan y persianas que no se pueden cerrar por la noche. Al llamar te decimos cuándo podemos ir y, si se puede, cómo dejarla segura mientras tanto.

¿Puedo seguir usando la persiana si se ha atascado?

Mejor no. Si fuerzas la cinta con el paño trabado, lo normal es que se descuelguen más lamas, se tuerza la guía o se parta la cinta, y el arreglo se complica. Déjala en la posición en la que esté, sin tirar, y cuéntanos al pedir la visita a qué altura se ha quedado y qué hace cuando intentas moverla.

¿Hay que desmontar la persiana entera para repararla?

En la mayoría de averías no. Se trabaja desde el cajón: se abre la tapa, se accede al eje y a los enganches y, si hace falta, se saca parte del paño por arriba. Solo se desmonta el conjunto cuando hay que cambiar el eje o el paño completo, y eso te lo indicamos antes en el presupuesto.

¿Qué pasa si la tapa del cajón está pintada o tapada con yeso?

Es frecuente en pisos reformados. La tapa se puede abrir con cuidado cortando la junta de pintura o yeso, y al cerrar se vuelve a sellar. Si en una obra quedó cubierta del todo, hay que abrir un registro para llegar al eje; lo vemos en la visita y va incluido en el presupuesto por escrito, sin sorpresas.

¿Reparáis también persianas de manivela?

Sí. En las de manivela, los fallos habituales están en la caja de engranajes, en la rótula de la manivela o en su unión con el eje. Cuando la persiana baja sola o la manivela gira en vacío, lo normal es cambiar el mecanismo. Al pedir la visita, indica en el formulario que se sube con manivela.

¿La reparación tiene garantía?

Sí. Al terminar te damos la garantía del trabajo por escrito, con lo que se ha hecho y las piezas cambiadas. Antes de empezar ya tienes el presupuesto por escrito, así que sabes qué se va a reparar y qué queda fuera, por ejemplo unas lamas que convenga cambiar más adelante.

¿Puedo cambiar yo mismo la cinta de la persiana?

Es posible si tienes maña, pero exige abrir el cajón, sujetar el paño para que no caiga y soltar la cinta de la polea sin que el muelle del recogedor se dispare. Ese muelle guarda mucha tensión y puede hacer daño. Además, si no corriges el roce que deshilachó la cinta, la nueva se estropeará igual.

¿Por qué hay que cambiar el recogedor entero y no solo el muelle?

Porque el muelle va dentro de una carcasa cerrada y, cuando pierde fuerza, el freno y la bobina suelen estar también gastados. Abrirlo y tensarlo es un arreglo que dura poco y tiene riesgo al manipularlo. Un recogedor nuevo del tamaño adecuado enrolla la cinta con la fuerza correcta y deja la persiana retenida.

Mi recogedor empotrado no mide lo mismo que los de ahora, ¿qué se hace?

Pasa en edificios antiguos. Se busca un recogedor que encaje en la caja existente y, si no lo hay, se adapta el hueco o se coloca un recogedor de superficie junto a la ventana. Lo vemos con la tapa quitada y te explicamos las opciones en el presupuesto, con el acabado que queda en cada caso.

¿Puedo subir a mano una persiana eléctrica que se ha bloqueado?

En general no. El motor tubular frena el eje y forzar el paño desde fuera puede romper lamas, torcer guías o dañar el propio motor. Si la persiana se ha quedado bajada y necesitas abrir, dinos cómo está y valoramos si hay que desmontar el motor para liberar el eje. Mientras tanto, no insistas con el pulsador.

He cambiado las pilas del mando y sigue sin funcionar, ¿qué puede ser?

Puede que el receptor haya perdido la programación, que el mando se haya desemparejado o que el fallo esté en el receptor o en el motor. Una prueba útil es accionar la persiana desde el interruptor de pared si lo tiene: si responde, el problema está en el mando o en la radio; si no, hay que revisar la alimentación y el motor.

¿El motor de la persiana se puede arreglar o hay que cambiarlo?

Depende de la avería. Un interruptor, un receptor externo, una conexión o el ajuste del final de carrera se resuelven sin tocar el motor. Si el motor está quemado o ha perdido fuerza, lo razonable es sustituirlo por uno compatible con el eje. Te lo decimos tras probarlo con el cajón abierto y queda reflejado en el presupuesto por escrito.

¿Se puede enderezar una lama de PVC combada?

No de forma fiable. El PVC deformado por el calor puede recuperar algo de forma al enfriarse, pero vuelve a combarse con el siguiente día de sol y sigue rozando en la guía. Lo que funciona es sustituir las lamas dañadas o el paño completo y, si la fachada recibe mucho sol, cambiar a aluminio con espuma.

¿Encontraréis lamas del mismo color que las mías?

Buscamos lamas del mismo perfil y del color más parecido, pero un paño que lleva tiempo al sol se ha decolorado y la lama nueva puede notarse. Si son pocas y la diferencia no te molesta, se cambian solo esas. Si quieres un acabado uniforme, compensa cambiar el paño completo. Te lo planteamos con las dos opciones en el presupuesto.

¿Pesa mucho más una persiana de aluminio que una de PVC?

Algo más, sí. La lama de aluminio con espuma es más pesada que la de PVC del mismo tamaño, y en una persiana de cinta se nota en la mano y en el recogedor. Por eso revisamos el eje y el recogedor antes de proponerla, y en paños grandes solemos plantear el cambio junto con un motor.

¿Se pueden tensar los muelles de un cierre que pesa mucho?

Sí, en muchos casos se reequilibra la tensión y el cierre vuelve a subir con poco esfuerzo. Si un muelle está roto o fatigado, se sustituye. Es un trabajo con riesgo, porque los muelles guardan mucha energía: no intentes destensarlos ni soltarlos tú. Si el cierre baja de golpe, no lo uses hasta que esté revisado.

¿Puedo motorizar el cierre metálico de mi local?

En la mayoría de cierres de muelles, sí. Se revisa el eje, el peso del paño y el espacio disponible, y se instala un motor adecuado con su pulsador, llave o mando, además de un sistema para mover el cierre a mano si falta la corriente. Todo va detallado en el presupuesto por escrito.

¿Qué diferencia hay entre una persiana de seguridad y una normal?

La persiana de seguridad usa lama de aluminio extrusionado, más resistente que el PVC o el aluminio perfilado, guías reforzadas y un bloqueo anti-palanca que dificulta levantar el paño desde fuera. Pesa más, así que suele acompañarse de motor o manivela. Está pensada para bajos y ventanas accesibles desde la calle o el jardín.

Presupuesto sin compromiso

Presupuesto de reparación de persianas en Madrid

Con el municipio o el distrito, cómo se acciona y lo que hace al subir o bajar ya sabemos qué pieza es probable. Te llamamos para concertar la visita y el precio va por escrito antes de tocar nada.

  • Diagnóstico con el cajón abierto antes de dar precio
  • Presupuesto por escrito, sin sorpresas en la factura
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Cómo se sube la persiana