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Materiales

Partes de una persiana enrollable: nombre, función y avería de cada pieza

Una persiana enrollable tiene siete partes principales: el **cajón** o capialzado, arriba; el **eje** octogonal que enrolla; la **polea** o el motor en un extremo del eje; los **flejes** que unen eje y paño; el **paño de lamas** con su lama final y sus topes; las **guías** laterales, y el **accionamiento**, que puede ser cinta y recogedor, manivela o motor tubular. Saber cómo se llama cada una y qué medida tiene te permite explicar una avería por teléfono, comprar la pieza correcta y entender un presupuesto.

Actualizada el 15 min de lectura Escrita por el equipo técnico de Tu Persiana Madrid

Cajón de persiana desmontado encima de una ventana corredera, con el hueco de obra a la vista y árboles al otro lado del cristal

Las partes de una persiana sobre el esquema

El esquema muestra una persiana enrollable de cajón de obra, la más habitual en los pisos de Madrid. Pulsa cada número para ver qué es la pieza, para qué sirve y cómo suele fallar. Debajo tienes la explicación detallada de cada una, con sus medidas y los nombres que recibe según quién te hable de ella.

Pulsa cada número para ver la pieza

Paño de lamas

Las lamas enganchadas entre sí. PVC, aluminio con espuma o aluminio extrusionado.

Cuando falla: Con muchas horas de sol, las de PVC se comban y rozan en la guía.

Cambio de lamas de persiana

Tabla de las piezas de una persiana

La tabla resume cada pieza con su nombre más habitual en España, dónde está, para qué sirve y cuál es su avería típica. Sirve como chuleta para tener a mano cuando hables con un técnico o vayas a comprar un recambio.

Piezas de una persiana enrollable

PiezaDónde estáPara qué sirveAvería típica
Cajón o capialzadoEncima de la ventana, dentro o fueraAloja el eje con el paño enrolladoTapa mal ajustada: frío, calor y ruido
Eje octogonalDentro del cajón, de lado a ladoEnrolla y desenrolla el pañoCombado por el centro o con rodamientos gastados
Soportes y conteraEn los dos extremos del ejeSujetan el eje y lo dejan girarSoporte flojo: el eje cabecea o roza
PoleaEn un extremo del ejeEnrolla la cinta y transmite el giroPartida o desalineada con la cinta
Flejes o tirantesEntre el eje y la primera lamaUnen el paño al ejeRoto: el paño se descuelga de un lado
Paño de lamasEn el hueco de la ventanaCierra el paso de luz, calor y vistasLamas combadas, rajadas o desenganchadas
Lama final y topesAbajo del todo del pañoDa rigidez y frena el paño arribaSin topes: el paño se mete en el cajón
Guías lateralesA ambos lados del huecoConducen el paño al subir y bajarAbierta o torcida: roza o se atasca
Guía de entradaDonde la cinta entra en la paredEvita que la cinta roce con la obraSin rodillos: deshilacha la cinta
Cinta y recogedorJunto a la ventana, por dentroSubir a mano y retener la cintaCinta rota o muelle sin fuerza
Manivela y máquinaJunto a la ventana y en el ejeSubir girando una varillaEngranajes gastados: baja sola
Motor tubularDentro del ejeMover el paño con pulsador o mandoNo responde o para antes de tiempo

Los nombres cambian según la zona y el fabricante: al cajón se le llama también capialzado o tambor; a la cinta, correa; a los flejes, tirantes o enganches, y a la máquina de la manivela, torno.

El cajón o capialzado: la parte superior de la persiana

La parte superior de una persiana se llama cajón, y en obra también capialzado. Es el espacio que guarda el eje con el paño enrollado cuando la persiana está subida. Desde dentro de casa solo ves su tapa o registro, la pieza que se desmonta para llegar al mecanismo.

Hay cuatro tipos. El cajón de obra es el de casi todos los bloques de los años 50 a 90: un hueco construido en el muro, bajo el dintel, con la tapa hacia el interior. El cajón exterior va atornillado en la fachada cuando no hay hueco de obra. El cajón compacto es un conjunto de aluminio que trae cajón, guías y paño montados de fábrica y se registra por debajo. El monobloc viene unido a la ventana y se coloca con ella, típico de obra nueva y de reformas con cambio de carpintería.

El cajón de obra antiguo es un punto débil del aislamiento de la casa: la tapa cierra mal, el hueco no lleva aislante y el aire de la calle entra por la ranura por la que baja el paño. El Código Técnico de la Edificación trata el cajón como parte del hueco de la ventana a efectos de pérdidas de energía, y por algo: se puede forrar con planchas aislantes y sellar la tapa sin cambiar la persiana, y si vas a cambiarla, en instalación de persianas explicamos cuándo compensa un cajón compacto.

Nota de oficio

En muchos edificios de Madrid anteriores a 2002 la tapa o el propio cajón son de fibrocemento. Si la tuya es una placa gris, dura y algo fibrosa en el canto, no la cortes, no la lijes y no la taladres: entera y quieta no suelta fibras.

Cajón compacto de aluminio montado por fuera sobre la ventana de un piso moderno, con guías del mismo color y la persiana a media altura
Imagen ilustrativa

El eje octogonal: la pieza que enrolla la persiana

La pieza que enrolla la persiana es el eje, un tubo de acero galvanizado que va de lado a lado dentro del cajón. Casi siempre es octogonal, de ocho caras, para que la polea, los flejes y el motor encajen sin girar en falso. En vivienda los diámetros habituales son el de 40 mm, en persianas pequeñas y manuales, y el de 60 mm, en persianas grandes o pesadas y en la mayoría de las motorizadas. Un eje demasiado fino para el peso del paño acaba combándose por el centro.

El eje no apoya directamente en la pared. En cada extremo lleva una contera, la pieza que cierra el tubo y termina en un pivote, y ese pivote gira dentro de un soporte atornillado al cajón, normalmente con un rodamiento o un casquillo. En el lado del accionamiento el soporte es distinto: sujeta la polea, la máquina de la manivela o la cabeza del motor.

Con los rodamientos gastados, la persiana hace un ruido seco al subir, cuesta más tirar de la cinta y el eje cabecea. Un eje combado se nota porque el paño se enrolla abombado en el centro y baja ladeado. Las dos cosas solo se ven con la tapa fuera.

La polea y el ancho de la cinta

La polea es la rueda encajada en un extremo del eje sobre la que se enrolla la cinta. Al tirar de la cinta la polea gira y arrastra el eje; al soltarla, el recogedor la mantiene tensa.

Tiene dos medidas que importan. La primera es el encaje con el eje: una polea para eje de 40 mm no sirve en uno de 60. La segunda es el ancho de la garganta, el canal por el que pasa la cinta, que tiene que coincidir con el ancho de la cinta; la más común en vivienda es la de 22 mm. Si la cinta es más ancha que la garganta, roza en los bordes y se deshilacha; si es mucho más estrecha, se enrolla mal y se monta sobre sí misma.

La polea tiene que estar alineada con la guía de entrada. Si una de las dos se ha movido, la cinta entra en ángulo y roza contra el canto. Por eso, al cambiar una cinta gastada, se revisan las dos.

Flejes o tirantes: lo que une el paño al eje

El paño no va pegado al eje: cuelga de él mediante flejes o tirantes, unas pletinas que se enganchan por un lado a la primera lama y por el otro al eje. Una persiana normal lleva varios, repartidos a lo ancho para que el paño suba recto. Si se rompe uno, la parte del paño que sujetaba se descuelga y la persiana se enrolla torcida.

Hay flejes flexibles, que solo sujetan, y flejes rígidos o de seguridad, que además impiden levantar la persiana desde fuera: con el paño bajado, la pletina rígida empuja contra él y no deja hacer palanca por abajo. En bajos y áticos es una mejora sencilla que no cambia el aspecto de la persiana y se monta con el cajón abierto. Si un fleje se ha roto, en cómo arreglar una persiana tienes cómo cambiarlo.

Interior de un cajón de persiana abierto: eje octogonal de acero galvanizado con dos flejes metálicos enganchados a la primera lama y una polea gris con la cinta enrollada
Imagen ilustrativa

El paño: lamas, lama final y topes

Lo que sube y baja es el paño, el conjunto de lamas enganchadas entre sí por sus bordes. Cada lama encaja en la siguiente como una bisagra, de modo que el paño es rígido en el hueco y flexible al enrollarse. En los extremos de las lamas suele haber tapones laterales o clips que evitan que se desplacen hacia los lados y amortiguan el ruido en la guía.

La última lama es la lama final: un perfil más rígido y pesado que el resto, a veces con una goma en la base para que asiente sin golpear el alféizar. En ella van los topes, dos piezas que sobresalen y chocan contra la boca del cajón cuando la persiana llega arriba. Si un tope se rompe, el paño sigue subiendo, se mete entero en el cajón y para sacarlo hay que abrir la tapa. Cambiar topes y lamas sueltas es un trabajo de cambio de lamas que no obliga a cambiar el paño.

Tipos de lama: cómo reconocerlas

LamaCómo esDónde se usaPunto débil
PVCLigera, hueca, suena a plástico al darle con el nudilloLa más común en pisosSe comba con el sol, sobre todo en colores oscuros
Aluminio con espumaAluminio perfilado relleno de poliuretano, rígida y fría al tactoFachadas soleadas y persianas grandesPesa algo más; hay que vigilar el lacado
Aluminio extrusionadoMaciza, sin relleno, mucho más pesadaPersianas de seguridad en bajos y áticosNecesita eje, flejes y motor para ese peso
AceroGalvanizado o pintado, ciega, microperforada o de mallaCierres enrollables de localesÓxido si pierde la pintura

Como referencia, un paño de PVC pesa en torno a 4 kg por metro cuadrado; el aluminio con espuma pesa algo más y el extrusionado varias veces más.

Las guías laterales y la guía de entrada de la cinta

Las guías son los dos carriles verticales, normalmente de aluminio, por los que suben y bajan los extremos del paño. Por dentro llevan un cepillo o una goma, la felpa, que amortigua el ruido y el traqueteo de las lamas con el viento.

Una guía se tuerce por un golpe o por un paño que ha subido torcido. Basta con que se abra unos milímetros para que la persiana baje ladeada, roce en un lado o se quede atascada a media altura. Se comprueba con un metro, midiendo la distancia entre las dos guías arriba, en medio y abajo. En persiana torcida o que baja sola tienes cómo distinguir una guía torcida de un fleje roto.

No hay que confundirlas con la guía de entrada o pasacintas: la pieza pequeña, con rodillos o con un borde redondeado, por la que la cinta entra en el cajón o en la pared. Si se rompe o pierde los rodillos, la cinta roza contra el canto de la obra en cada subida hasta que se parte.

Persiana enrollable blanca a media altura en una fachada de ladrillo, con las guías laterales fijadas al hueco de la ventana y la lama final visible
Imagen ilustrativa

El accionamiento: cinta y recogedor, manivela o motor

Cinta y recogedor. Es el más común. La cinta, a la que mucha gente llama correa, baja desde la polea del eje hasta el recogedor, la caja que la enrolla con un muelle en espiral y la retiene con un freno. El recogedor puede ser de empotrar, metido en un hueco de la pared bajo la ventana con una placa delante, o de superficie, atornillado a la jamba cuando no hay hueco. Si no recoge, el muelle ha perdido fuerza y se cambia entero; lo cuenta la guía de cinta de persiana rota.

Manivela y máquina. La persiana de manivela sustituye la cinta por una máquina, una caja de engranajes en el extremo del eje. De la máquina baja una varilla que atraviesa el muro y termina dentro de casa en una rótula, a la que se engancha la manivela. Los engranajes desmultiplican el giro, y por eso la manivela mueve paños pesados con poco esfuerzo. Cuando se gastan, la persiana baja sola o la manivela gira en vacío.

Motor tubular. Va dentro del eje, así que desde fuera no se ve. Un extremo queda fijo al soporte y el cuerpo del motor gira con el eje mediante unas piezas de arrastre: la corona y la rueda adaptadas al diámetro del tubo. Lleva finales de carrera, que le dicen dónde parar arriba y abajo, y se maneja con un pulsador de pared o con un mando, en cuyo caso lleva un receptor de radio. Su fuerza se expresa en newton metro: los motores de vivienda más comunes van de 10 a 40 N·m, y se eligen según el peso del paño y el diámetro del eje.

Recogedor de cinta empotrado en la pared junto a una ventana, con la tapa abierta, la cinta enrollada en el tambor del muelle y un destornillador apoyado en el borde
Imagen ilustrativa

Persiana manual o eléctrica: qué partes cambian

Entre una persiana manual y una eléctrica cambia poco, y casi todo está dentro del cajón. El cajón, las guías, los flejes y el paño son los mismos. Desaparecen la polea, la cinta, la guía de entrada y el recogedor, o la máquina, la varilla y la manivela, y en su lugar entran el motor dentro del eje, un soporte para su cabeza, la línea eléctrica hasta el cajón y el pulsador o el receptor.

Por eso una persiana manual se puede motorizar sin cambiarla. Se conserva el eje si su diámetro es compatible y está sano; si no, se pone uno preparado para motor. El hueco del recogedor empotrado se aprovecha para alojar el pulsador o se tapa y queda listo para pintar. Donde no hay corriente cerca del cajón existe el motor a batería, que se recarga con un pequeño panel solar o con cable. Todo el proceso está en motorización de persianas.

Identifica tu persiana en dos minutos

Lo puedes hacer tú

2 minutos

Necesitas: metro, linterna

Antes de llamar a un técnico o de comprar una pieza, merece la pena saber qué persiana tienes. Todo esto se comprueba desde dentro de casa y sin desmontar nada.

  1. Mira cómo se sube

    Cinta que entra en la pared, cinta con caja atornillada en la jamba, manivela con rótula, o pulsador y mando.

  2. Localiza la tapa del cajón

    Si está en la pared interior sobre la ventana, es un cajón de obra. Si el cajón se ve por fuera o se abre por debajo, es exterior, compacto o monobloc.

  3. Toca una lama

    Con la ventana abierta, el PVC suena hueco y cede al apretar; el aluminio es frío al tacto y más firme; el extrusionado es macizo y pesado.

  4. Mide el hueco y la cinta

    Anota el ancho entre guías y la altura del hueco, y el ancho de la cinta. Con eso se calcula el peso del paño y se elige el recambio.

  5. Revisa la lama final

    Comprueba que tiene los dos topes y que asienta recta sobre el alféizar.

  6. Escucha al subirla

    Un ruido seco arriba apunta al eje o a los rodamientos; un roce a un lado, a una guía torcida o una lama combada.

Nota de oficio

Cuando nos llamas con estos datos (accionamiento, tipo de cajón, material de la lama y medidas del hueco) ya podemos llevar en la furgoneta las piezas más probables. Una foto del cajón abierto y otra de la persiana desde fuera ayudan todavía más.

En Madrid, el sol envejece primero lo que queda expuesto

En Madrid los veranos son muy calurosos y secos, y las fachadas a sur y poniente reciben muchas horas de sol directo. Las piezas que más lo notan son las del paño: las lamas de PVC, sobre todo las oscuras, se comban y empiezan a rozar en la guía; lo explicamos en lamas de PVC deformadas por el calor.

La cinta también sufre. Junto a una ventana muy soleada se reseca y pierde resistencia, y como en verano la persiana se sube y se baja a diario para frenar el calor, trabaja más que en cualquier otra época. En invierno, el que se nota es el cajón de obra sin aislar. Por eso conviene revisar cinta, guías y lamas en primavera, antes de que empiece el calor, y limpiar las guías como explicamos en cómo limpiar persianas.

Errores que vemos a menudo

  1. Comprar la polea o el motor sin mirar el diámetro del eje

    El encaje es octogonal y de medida fija: una pieza para eje de 40 mm no entra en uno de 60, y al revés queda bailando.

  2. Poner una cinta más ancha «para que dure más»

    Si no cabe en la garganta de la polea ni en la guía de entrada, roza en los bordes y se deshilacha antes que la original.

  3. Cambiar lamas de PVC por aluminio sin revisar el eje y los flejes

    El paño pesa más. Si el eje es fino o los flejes son flexibles, el conjunto se comba o se descuelga.

  4. Confundir la guía lateral con la guía de entrada

    Son piezas distintas y fallan distinto: la lateral hace rozar el paño; la de entrada corta la cinta.

  5. Taladrar o cortar una tapa de cajón antigua sin saber de qué es

    En edificios anteriores a 2002 puede ser fibrocemento. Entero no es peligroso; cortado o lijado, sí.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las partes de una persiana enrollable?

Una persiana enrollable tiene cajón o capialzado, eje octogonal con sus soportes, polea o motor, flejes que unen el eje al paño, paño de lamas con lama final y topes, guías laterales y accionamiento. El accionamiento puede ser cinta y recogedor, manivela con su máquina o motor tubular.

¿Cómo se llama lo que sube y baja una persiana?

La parte que sube y baja es el paño, el conjunto de lamas enganchadas entre sí. Lo que la mueve es el eje del cajón, accionado por la cinta y el recogedor, por la manivela o por un motor tubular metido dentro del eje.

¿Cómo se llama la pieza que enrolla la persiana?

Es el eje, un tubo de acero normalmente octogonal, de 40 o de 60 mm en vivienda, que va de lado a lado dentro del cajón. El paño cuelga de él mediante flejes y se enrolla a su alrededor al subir. En un extremo lleva la polea, la máquina de la manivela o, por dentro, el motor.

¿Cómo se llama la parte superior de una persiana?

Se llama cajón, y en obra también capialzado o tambor. Guarda el eje con el paño enrollado y se abre por su tapa o registro. Puede ser de obra, en el muro sobre la ventana, o exterior, compacto o monobloc con la ventana.

¿Cómo se llama la correa de la persiana?

Su nombre técnico es cinta. Va de la polea del eje, dentro del cajón, al recogedor, la caja con muelle que la enrolla y la retiene junto a la ventana. La más común en vivienda mide 22 mm de ancho, y entra en la pared por una pieza llamada guía de entrada o pasacintas.

¿Cómo se llama la pieza que frena la persiana arriba?

Son los topes de la lama final: dos piezas que sobresalen de la última lama y chocan contra la boca del cajón cuando la persiana llega arriba. Si se rompen, el paño se mete entero en el cajón.

¿Por qué el recogedor de la persiana no recoge?

Casi siempre porque el muelle en espiral del recogedor ha perdido fuerza, o porque el freno ya no agarra. Un muelle cansado no se ajusta de forma fiable, así que se cambia el recogedor entero por uno del mismo tamaño de caja.

Fuentes y normativa

  • UNE-EN 13659, Persianas: requisitos de prestaciones, incluida la seguridad. Norma europea de producto para las persianas exteriores, publicada en España por UNE.
  • UNE-EN 12045, Persianas y toldos motorizados: seguridad de utilización. Norma que fija cómo se mide la fuerza que transmite una persiana motorizada al encontrar un obstáculo.
  • Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HE . Exigencias de ahorro de energía; considera el cajón de persiana parte del hueco de la ventana.
  • Orden de 7 de diciembre de 2001 (BOE núm. 299) . Prohibición del amianto en España, que fecha los cajones de fibrocemento en edificios anteriores a 2002.

Revisada el . Si ves un dato desactualizado, escríbenos y lo corregimos.

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