Materiales
Persianas de aluminio o de PVC: cuál elegir en Madrid según tu fachada
En Madrid, la orientación de la fachada decide casi todo: en fachadas a sur y poniente con muchas horas de sol, la lama de aluminio con relleno de espuma aguanta mejor el calor que el PVC, que tiende a combarse. En fachadas con sombra, el PVC sigue siendo una opción válida, ligera y sencilla. Si lo que buscas es seguridad, la referencia es el aluminio extrusionado.
Actualizada el 6 min de lectura Escrita por el equipo técnico de Tu Persiana Madrid

La respuesta corta: mira hacia dónde da tu ventana
No hay un material mejor para todas las ventanas de una misma casa. Una persiana que recibe el sol de la tarde en verano soporta un calor que no tiene nada que ver con el de una ventana a norte o a un patio de luces. Por eso conviene decidir ventana a ventana, o al menos fachada a fachada, en lugar de elegir un único material para toda la vivienda por costumbre.
- Sur y poniente sin sombra: aluminio con relleno de espuma. Es donde el PVC se comba con más facilidad.
- Levante: depende de las horas de sol directo y del color; un PVC claro suele funcionar bien.
- Norte, patios y fachadas con sombra de edificios o árboles: el PVC es una opción válida.
- Planta baja o ventanas accesibles desde la calle: valorar aluminio extrusionado de seguridad.
PVC: ligero, sencillo y válido a la sombra
La lama de PVC es ligera, suave al moverse y fácil de sustituir. Pesa poco, así que funciona bien con cinta y recogedor incluso en ventanas medianas, y castiga poco el eje. En una fachada sin sol directo puede durar mucho tiempo sin dar problemas, y cuando una lama se estropea se cambia sin tener que tocar el resto del paño.
Su punto débil es el calor. Con sol directo y muchas horas de exposición, las lamas pueden combarse o abombarse, sobre todo en colores oscuros, y una lama combada roza en la guía y acaba enganchándose. Lo explicamos con detalle en lamas de PVC deformadas por el calor. En una fachada a poniente, elegir un PVC oscuro es casi buscar el problema.
Aluminio con espuma: estable con el sol
La lama de aluminio perfilado con relleno de poliuretano es más rígida y más estable con el calor que el PVC. No se ablanda con el sol de la tarde, mantiene la holgura correcta dentro de la guía y la espuma interior mejora el aislamiento de la persiana bajada, tanto frente al calor del verano como frente al frío de las heladas del invierno.
También resiste mejor los golpes en fachadas muy expuestas y admite colores oscuros sin el riesgo de deformación que tiene el PVC. Si ya tienes lamas de PVC dañadas, el cambio de lamas permite pasar a aluminio con espuma aprovechando cajón y guías cuando están sanos y el perfil de la lama nueva encaja en ellas.

Peso: lo que hay que revisar al pasar a aluminio
El aluminio con espuma pesa algo más que el PVC. En una ventana pequeña apenas se nota, pero en un balcón o en un ventanal el paño completo puede costar bastante más de subir con cinta. Antes de cambiar de material conviene revisar que el eje no se doble con el nuevo peso, que el muelle del recogedor tenga fuerza para recoger la cinta y que el rollo quepa en el cajón.
Si el paño es grande, lo razonable es valorar a la vez la motorización. El motor tubular va dentro del eje y elimina el esfuerzo sobre la cinta, y en Madrid permite además programar el cierre antes de que llegue el sol de la tarde. Tienes el detalle en el servicio de motorización de persianas.
Color, aislamiento y ruido
Además del material, hay diferencias que se notan en el día a día. El color importa tanto como la lama: un tono claro refleja más sol y se calienta menos. El aislamiento depende sobre todo del relleno de espuma y del estado del cajón, que es por donde se escapa buena parte del frío y del ruido cuando está sin aislar, sea cual sea el material del paño.
- Color: en PVC, mejor tonos claros en fachadas soleadas; en aluminio con espuma, el color condiciona mucho menos la deformación.
- Aislamiento térmico: el aluminio con espuma aísla más que la lama de PVC, que es hueca por dentro y deja pasar más calor.
- Ruido exterior: la lama con espuma amortigua más; el cajón sin aislar sigue siendo el punto débil.
- Ruido al moverse: el PVC suele ser algo más silencioso; un aluminio bien ajustado en la guía tampoco debería golpear.
- Limpieza: los dos se limpian con agua y jabón neutro, y ninguno necesita grasa en las guías.
Si buscas seguridad: aluminio extrusionado
Ni el PVC ni el aluminio perfilado con espuma son persianas de seguridad. Para plantas bajas, chalets o ventanas accesibles desde la calle, la persiana de seguridad de vivienda usa lama de aluminio extrusionado, un perfil macizo mucho más resistente a la palanca y a los golpes, y se combina con un bloqueo anti-palanca que impide levantar el paño desde fuera. Es otra categoría de persiana, pensada para proteger la vivienda más que para aislarla.
Es la opción más pesada de todas, así que a menudo se instala motorizada, y necesita guías adecuadas a ese perfil. Tiene sentido en urbanizaciones de chalets y viviendas en planta baja, y mucho menos en un piso alto. Puedes ver cómo se plantea en persianas de seguridad y cierres.

Preguntas frecuentes
¿Qué persiana aísla mejor del calor en un piso de Madrid?
La lama de aluminio con relleno de espuma, bien ajustada en sus guías y con el cajón aislado. La espuma reduce el paso de calor a través del paño bajado y el aluminio no se deforma con el sol. Aun así, lo que más se nota es bajar la persiana antes de que el sol dé en el cristal, sea del material que sea.
¿Puedo tener persianas de distinto material en la misma casa?
Sí, y en muchas viviendas tiene sentido: aluminio con espuma en la fachada que recibe el sol de la tarde y PVC en las ventanas a patio o a norte. Lo que conviene cuidar es que el color y el aspecto exterior coincidan en una misma fachada y, en un piso, revisar antes los estatutos o consultarlo con la comunidad.
¿La persiana de aluminio hace más ruido con el viento?
No tiene por qué. El golpeteo con viento viene sobre todo de la holgura entre la lama y la guía, del estado de la felpa de las guías y de la lama final, no del material. Un paño de aluminio bien ajustado, con guías rectas y la felpa en buen estado, no debería golpear. Si lo hace, conviene revisar las guías.
