Averías
Cinta de persiana rota: cuándo puedes cambiarla tú y cuándo no
Una cinta deshilachada avisa antes de romperse y conviene cambiarla en cuanto se ve el roce; si lo que pasa es que el recogedor ya no recoge, el fallo está en su muelle y se cambia el recogedor entero. Se puede hacer uno mismo en persianas pequeñas y accesibles, pero exige abrir el cajón, soltar la cinta del eje y manejar un muelle con tensión, y ahí están los riesgos.
Actualizada el 7 min de lectura Escrita por el equipo técnico de Tu Persiana Madrid

Por qué se deshilacha la cinta
La cinta se desgasta casi siempre por roce. Hay dos puntos donde ocurre: la guía de entrada, la pieza por la que la cinta entra en la pared o en el cajón, y la polea del eje, donde se enrolla. Si la guía de entrada está rota, desalineada o ha perdido sus rodillos, la cinta roza contra un borde en cada subida y bajada, se abre por un lado y termina partiéndose.
El sol y el peso también influyen. Una cinta que pasa mucho tiempo expuesta junto a una ventana orientada a sur o poniente se reseca y pierde resistencia, y si las lamas están combadas y rozan en la guía, el tirón que das para subir la persiana es mayor. Por eso, cuando una cinta se rompe, conviene averiguar por qué se ha roto y no limitarse a cambiarla.

Señales de que la cinta o el recogedor están al límite
Antes de romperse, la cinta y el recogedor dan avisos bastante claros. Merece la pena revisarlos de vez en cuando, sobre todo si la persiana se usa a diario en verano para frenar el sol, que es cuando más trabajan. Mueve la persiana despacio y fíjate en el tramo de cinta que pasa por la guía de entrada y en cómo se comporta al soltarla.
- Hilos sueltos o bordes abiertos en el tramo de cinta que pasa por la guía de entrada.
- La cinta se ve más estrecha o más fina en un tramo que en el resto.
- Al soltar la cinta, no se recoge del todo y queda floja o colgando.
- El recogedor hace un chasquido o la cinta se recoge a tirones.
- La persiana baja sola poco a poco o no se queda en la altura en la que la dejas.
- Tienes que tirar más fuerte que antes para subirla.
Recogedor que no recoge: el muelle
El recogedor es la caja empotrada bajo la ventana donde se enrolla la cinta. Dentro lleva un muelle en espiral que tensa la cinta y la recoge cuando subes la persiana, y un freno que la retiene cuando la sueltas. Cuando la cinta queda floja o la persiana no se sostiene, lo normal es que el muelle haya perdido fuerza o que el freno ya no agarre como debe.
Un muelle cansado no se recupera ni se puede ajustar de forma fiable. Lo que se hace es cambiar el recogedor entero por uno del mismo tamaño de caja, para que encaje en el hueco de la pared sin obra. Aprovechando el cambio se revisa la cinta, porque si está gastada no tiene sentido montarla en un recogedor nuevo y volver a abrirlo al poco tiempo.
¿Puedes cambiarla tú? Lo que implica
Cambiar la cinta no es solo sustituir una tira por otra. Lo habitual es tener que abrir el cajón para soltar la cinta de la polea del eje, lo que obliga a subirse a una escalera junto a la ventana, retirar la tapa del cajón y trabajar con el paño controlado para que no se desenrolle. Abajo, hay que desmontar el recogedor de la pared y enganchar la cinta nueva a su muelle.
Los dos momentos delicados son esos. El muelle del recogedor tiene tensión y, si se suelta sin control, la cinta sale disparada y el muelle puede dañarse o golpearte la mano. Arriba, si sueltas la cinta de la polea sin haber bajado y asegurado el paño, la persiana cae de golpe, las lamas pueden salirse de la guía y el paño puede incluso caer por fuera de la ventana.
Si la persiana es pequeña, el cajón está a una altura cómoda y te manejas con seguridad, es un arreglo que mucha gente hace en casa. Si el cajón de obra está alto, el paño es grande o pesado, o el recogedor está empotrado en una pared antigua que se desmorona al sacarlo, compensa que lo haga un profesional.
Cómo se hace un cambio de cinta bien hecho
Cuando el cambio de cinta y recogedor lo hace un técnico, el orden es este. Te sirve también para saber qué revisar si decides hacerlo tú en una persiana pequeña y accesible, y para entender por qué a veces el trabajo incluye piezas que no esperabas, como la guía de entrada o la propia polea.
- Bajar la persiana del todo para que el paño descanse en el alféizar y el eje quede sin carga.
- Abrir la tapa del cajón y comprobar el estado del eje, la polea y las cintas o flejes que sujetan el paño.
- Soltar la cinta vieja de la polea y desmontar el recogedor de la pared.
- Revisar la guía de entrada y sustituirla si está rota, para que la cinta nueva no roce igual.
- Enganchar la cinta nueva en la polea con las vueltas necesarias y pasarla por la guía de entrada.
- Montar la cinta en el recogedor, o cambiar el recogedor si el muelle ha perdido fuerza, y dejar la tensión ajustada.
- Subir y bajar varias veces para comprobar que recoge bien y que la persiana se sostiene a cualquier altura.

Cuándo compensa pensar en otra solución
Si la cinta se rompe una y otra vez, el problema no es la cinta. Puede ser una guía de entrada mal colocada, una polea dañada o un paño que pesa demasiado para el recogedor, por ejemplo después de cambiar a lamas más pesadas. Si además las lamas rozan o la persiana baja ladeada, en persiana torcida o que baja sola tienes cómo distinguir las causas.
Y si la persiana es grande y se usa mucho, la avería es un buen momento para plantearse motorizar. El motor tubular va dentro del eje, se aprovechan cajón, guías y paño si están sanos, y el hueco del recogedor sirve para alojar el pulsador o se tapa para pintar. Lo explicamos en motorizar una persiana ya instalada.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si tengo que cambiar la cinta o también el recogedor?
Si la cinta está deshilachada pero se recoge con fuerza al soltarla y la persiana se queda donde la dejas, basta con cambiar la cinta. Si la cinta queda floja, se recoge a tirones o la persiana baja sola, el muelle o el freno del recogedor han fallado y se cambia el recogedor entero. Con frecuencia se cambian las dos cosas a la vez.
¿Puedo empalmar una cinta de persiana rota?
No es recomendable. El empalme queda más grueso que la cinta, no pasa bien por la guía de entrada ni se enrolla igual en la polea o en el recogedor, y es el punto por donde volverá a romperse. Además, si cede con la persiana subida, el paño cae de golpe. Lo seguro es sustituir la cinta completa.
¿Qué hago si la cinta se rompe con la persiana subida?
Lo normal es que el paño haya bajado de golpe hasta el alféizar. Déjalo abajo, no intentes subirlo tirando de las lamas y comprueba desde dentro, sin asomarte, si alguna lama se ha salido de las guías. Si el paño se ha quedado a media altura o torcido, que nadie pase por debajo en el exterior y pide que se revise con el cajón abierto.
